“Calle Malaga”: la última frontera de la libertad es el lugar donde decidimos quedarnos.
La trayectoria cinematografica de Maryam Touzani explica muy bien por que Calle Malaga no es una pelicula mas sobre la vejez sino una obra que respira desde dentro. Antes de dirigir largometrajes fue critica de cine y despues fue desplazando esa mirada analitica hacia la escritura y la puesta en escena. Dirigio los cortos Quand ils dorment y Aya va a la plage. Colaboro muy de cerca en el guion de Much Loved (2015) y de Razzia (2017) de Nabil Ayouch y en esta ultima ademas asumio un papel protagonista. Esa doble condicion de escritora y actriz le dio una sensibilidad especial para entender que una escena no se sostiene solo por lo que cuenta sino por lo que calla y por la manera en que un cuerpo ocupa el encuadre. Su debut en el largometraje con Adam (2019) entro en Un Certain Regard en Cannes y confirmo una voz muy atenta a las mujeres atrapadas entre el peso social y la necesidad de respirar. Despues llego El caftan azul (2022) tambien en Un Certain Regard donde obtuvo el premio...