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Le Faux Soir: cuando una imprenta se convierte en un arma.

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Michaël R. Roskam lleva años construyendo un cine atravesado por personajes que viven bajo presión y por ambientes donde la violencia nunca necesita anunciarse para hacerse sentir. Bullhead (2011) convirtió el cuerpo y la masculinidad herida en territorio trágico. The Drop (2014) trasladó esa tensión a un universo criminal contenido y sombrío. Le Fidèle (2017) llevó el romanticismo hacia el fatalismo y la delincuencia. Con Le Faux Soir (2026) regresa al largometraje desde un lugar aparentemente distinto. El de la película histórica. Sin embargo basta observar unos minutos para comprobar que Roskam sigue hablando de lo mismo. De hombres y mujeres atrapados dentro de sistemas de poder. De individuos que buscan una pequeña fisura por la que recuperar la libertad. Esta vez la violencia no se combate principalmente con pistolas. Se combate con palabras. Con papel. Con tinta. Con humor. Y precisamente ahí se encuentra la extraordinaria singularidad de la película.  Arieh Worthalter sosti...

Geister: cuarenta noches para aprender a despedirse

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  El estreno mundial de Geister / Ghost Song (2026) inauguró la Sección Oficial a concurso de la 74 edición del Festival de Cine de San Sebastián. Fatih Akin regresaba así al gran escaparate festivalero con una película que además suponía su primera participación por la Concha de Oro con un largometraje. No parecía una elección casual para abrir el Zinemaldi. Akin lleva más de dos décadas construyendo un cine atravesado por el choque entre deseo y pertenencia. Entre Alemania y Turquía. Entre la familia y la fuga. Entre la violencia y la necesidad de encontrar un lugar propio. Geister desplaza ahora todas esas tensiones hacia una frontera todavía más radical. La que separa a los vivos de los muertos.   La trayectoria de Akin permite entender mejor por qué esta película no es una rareza sino una consecuencia. Contra la pared (2004) sigue siendo probablemente la obra donde su cine arde con mayor violencia. Cahit y Sibel no se enamoraban de una manera limpia ni ordenada. Se golpea...

“Los músicos”: La armonía no consiste en ser iguales, sino en saber sonar juntos.

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  La trayectoria cinematográfica del director Grégory Magne llega a Los músicos (2025) como la consolidación de un cineasta capaz de encontrar lo extraordinario en los pequeños gestos. Desde L’Air de rien (2012) hasta Les Parfums (2020) siempre ha demostrado una sensibilidad especial para observar personajes heridos que buscan recuperar un lugar en el mundo sin recurrir al dramatismo fácil. Su cine habla de personas antes que de historias y en Los músicos encuentra probablemente el escenario ideal para desarrollar esa mirada. Lo que comienza como una película sobre un concierto imposible termina convirtiéndose en una hermosa reflexión sobre la convivencia el talento y la necesidad de aprender a escuchar a los demás. Astrid Thompson consigue reunir cuatro Stradivarius para cumplir el sueño que su padre nunca pudo ver realizado. Sin embargo el verdadero conflicto nunca reside en los instrumentos sino en quienes deben hacerlos sonar. Cuatro intérpretes extraordinarios incapaces de toc...

“Big Girls Don’t Cry”: El precio de dejar de fingir.

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Hay películas que cuentan el paso de la infancia a la edad adulta. Big Girls Dont Cry hace algo mucho más difícil. Nos recuerda el instante exacto en el que dejamos de reconocernos porque empezamos a vivir pendientes de la mirada de los demás. Todos hemos interpretado alguna vez un personaje para sentirnos aceptados. Todos hemos fingido ser un poco distintos con la esperanza de recibir el cariño que creíamos imposible alcanzar siendo nosotros mismos. Paloma Schneideman convierte esa idea en el alma de una película que habla de una adolescente en la Nueva Zelanda rural de 2006 pero que en realidad termina hablando de cualquiera que alguna vez haya confundido el amor con la necesidad de agradar. La trayectoria cinematográfica de Schneideman comienza con una ópera prima de una madurez sorprendente. No pretende demostrar cuánto domina el lenguaje cinematográfico ni busca impresionar mediante grandes giros narrativos. Su mayor virtud consiste precisamente en la contención. Filma como quien ...