“The Drama”: Lo difícil no es enamorarse. Lo difícil es quedarse.
La trayectoria cinematográfica de Kristoffer Borgli se ha convertido en una de las más fascinantes e inclasificables del cine contemporáneo. En apenas unos años ha pasado de ser una voz emergente del cine noruego a convertirse en uno de los autores más observados por la crítica internacional. Lo ha conseguido sin recurrir a grandes artificios visuales ni a historias espectaculares. Su territorio siempre ha sido otro. Las inseguridades humanas. La necesidad de reconocimiento. La construcción de la identidad. Y la distancia cada vez más dolorosa entre la imagen que proyectamos y la persona que realmente somos. Borgli no filma personajes cómodos. Filma personajes que se miran demasiado en los espejos equivocados. Personas que necesitan ser vistas. Ser deseadas. Ser comprendidas. Ser perdonadas incluso antes de haber confesado aquello que las rompe por dentro. Su cine nace de una pregunta profundamente contemporánea. Qué queda de nosotros cuando se derrumba la versión de nosotros mis...